Mentiras y luciérnagas

Había una vez, una niña que constantemente mentía y lo hacía sobre prácticamente todo lo que decía. Vivía con su abuela que había enviudado hace ya algunos meses y le ayudaba a ganar dinero cosiendo y vendiendo ropa.

Su abuela había pasado tiempos difíciles criando a su nieta desde que los padres de la niña y su abuelo murieron en un accidente automovilístico, ella en ese momento desconocía la razón de porque habían salido de casa a tan elevadas horas de la noche aquel fatídico 23 de octubre.

Como su abuela se preocupaba por su nieta, intentaba pasar tiempo con ella, por lo que comenzó a notar, como ante cualquier situación distorsionaba la realidad fusionándola con algún cuento o historia que había escuchado previamente, fue mayormente significativo cuando la pequeña había contado en su escuela que uno de sus profesores había cometido actos de abuso contra una de sus compañeras, tal cual y como lo había visto la noche anterior en the law & orden, provocando que el profesor perdiera su trabajo, aún cuando los cargos habían sido retirados por tratarse de una mentira, y la niña, obviamente, expulsada del colegio.

Con este incidente y ante el informe psicológico que había sido emitido por ordenes de la policía para resolver el problema que había sucintado la pequeña en su escuela,

La agobiada abuela terminó por enterarse del serio problema crónico de mentiras de su nieta y de alguna forma dando significado a al reporte de la policía que aquella noche del 23 no tenían mucho sentido hasta este momento.

 “encontramos una mochila con ropas, abrigo y toallas de su nieta en el interior del auto, la dirección para la que presuntamente se dirigían era el parque acuático que se encontraba a 3 kilómetros de casa”, “la última llamada registrada fue hecha del celular del señor Miller al celular de su hija, con quien mantenía comunicación hasta el momento en que el carro impacto en una vuelta contra el muro de contención, provocando el deceso de sus ocupantes”.

La abuela no logro descifrar con certeza lo que paso, pero tenía en claro una cosa, fue su nieta jugando otra de sus mentiras la que provoco el terrible suceso.

Y efectivamente eso había sido, el Sr. Miller había marcado a su celular pues ella había salido a jugar y no regresado a casa, donde toda su familia ya hacia preocupada, al contestar les dijo que había sido invitada por sus amigas a pasar un rato en el parque acuático, cuando anocheció y la gente empezaba a abandonar el lugar, notó que unos chicos las miraban de forma extraña, y cuando sus miradas se encontraron comenzaron a perseguirlas, ella corrió y se encontraba escondida en el tobogán de agua para evitar ser encontrada y que volvería a casa en cuanto esos chicos se fueran y tuviera una oportunidad de salir.

El escalofriante relato que les conto provoco el susto de sus familiares e hizo que salieran a toda velocidad en su búsqueda sin considerar siquiera llamar a la policía ya que no querían perder la comunicación con su hija hasta poder tenerla en sus brazos, al tener que dar una de las cerradas vueltas que se encontraban de camino hacia el parque, el señor Smith noto que un grupo de niños se encontraban jugando futbol en plena calle, al intentar esquivarlos y por la velocidad que llevaba termino por estrellarse en el muro de contención de las banqueta. Lo cual podría haber sido evitado, si tan solo hubiesen visto esa misma mañana la película que recreaba lo mismo que ahora su hija les contaba.

La abuela se concentro y enfoco sus energías en intentar corregir y solucionar el terrible problema de su nieta, pero no importaba lo que decía su abuela, o lo mucho que la castiga o regaña, la niña se negó a cambiar sus maneras.

El comportar despreocupado y altanero de su nieta era cada vez peor, la vieja creencia de que era solo una fase de la niñez, la vieja esperanza de que su nieta al crecer fuera a dejar de mentir y comportarse como una señorita, comenzó a carecer de importancia.

Su abuela cada vez mantenía por menos tiempo la paciencia ente las constates mentiras y actitud altanera se su nieta.

Un día la niña “por accidente” perdió los instrumentos de costura de su abuela en el piso y se negó incluso a tratar de buscarlos, a sabiendas de la pobre vista de esta ultima y que era su único medio de ingresos.

La abuela había tenido suficiente. Ella se encontraba ya cansada y en sus límites de cordura y autocontrol; en ese momento su cansada y alterada mente tenía la certeza que eventualmente su nieta le causaría también la muerte si no tomaba cartas en el asunto.

Esa noche, la abuela puso tranquilizantes en el postre de su nieta y la envió a la cama.

Lo último que recordaba la pequeña era que el medicamento comenzó a hacer efecto, estaba viendo luciérnagas parpadeantes fuera de la ventana de su dormitorio.

Mientras que la niña dormía, la abuela llevó parte de sus instrumentos de costura que tenía de repuesto y se coloco sobre ella, saco hilo y aguja, y los usó para coser y cerrar la boca de su nieta para siempre mientras ella se mantenía en su mundo de  ensueños.

En el momento en daba la atadura final, la mujer ante tal tención tuvo un ataque al corazón y murió derrumbada sobre la cama de la niña.

Se sabe que la niña se encontraba en shock al ser encontrada por la policía y que los doctores lograron quitarles las puntadas, pero la niña no volvió a abrir la boca para decir una sola palabra desde ese día hasta en el que se le perdió el rastro cuando cumplió los 18.

Pero sí de algo se tiene certeza, es que desde la desaparición de la que ahora es una señorita, se han tenido informes de que cuando una niña o niño, indistintamente, son identificados como mentirosos o maleducados, una linda señorita se les acerca poco tiempo antes de anochecer y les ofrece un pastelillo para cenar, y cuando dicho niño va a la cama lo último que recuerda es ver unas luciérnagas en su ventana para despertar con el hecho que les cambiara la vida como la de ella.

  Este relato esta basado en la leyenda urbana Lies and Fireflies el cual edite y modifique para crear esta version esperando sea de su agrado. Sí tiene una historia que quierá compartir pueden envienmela en un mail a iloveapplejack@gmail.com

Autor intelectual del texto escrito y expresado en este post
Copyright © 2012 Ariel Vargas Vargas.

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