Mentiras y luciérnagas

Había una vez, una niña que constantemente mentía y lo hacía sobre prácticamente todo lo que decía. Vivía con su abuela que había enviudado hace ya algunos meses y le ayudaba a ganar dinero cosiendo y vendiendo ropa.

Su abuela había pasado tiempos difíciles criando a su nieta desde que los padres de la niña y su abuelo murieron en un accidente automovilístico, ella en ese momento desconocía la razón de porque habían salido de casa a tan elevadas horas de la noche aquel fatídico 23 de octubre.

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